Las caras de la luna

Ciencia - Física

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Hace un par de fines de semana estuve realizando unas fotografías a la luna desde la casa de campo de una amiga. Hoy contemplaba una de ellas y me preguntaba por qué vemos siempre la misma cara del astro. Recuerdo que alguna vez supe la explicación, pero la había olvidado, como la mayoría de las cosas que alguna vez aprendí sobre astronomía. Hay muchas páginas que lo explican, pero todas parecen cacarear lo que han leído en otros sitios, y al final, la cosa no queda del todo clara: si el que redacta el artículo no termina de entender lo que redacta, difícilmente lo puede hacer comprender a los demás.

Imagen: Juan Ruano

A bote pronto, sé que muchos de los que leéis este post pensaréis que la luna carece de movimiento de rotación sobre su eje, probablemente debido a la fuerza que la tierra ejerce sobre ésta, y que por eso la cara que muestra es siempre la misma. Pues no, la luna rota sobre un eje imaginario que la atraviesa como todo buen hijo de vecino. Lo que sucede es que su movimiento de rotación se produce a la misma velocidad que el de traslación alrededor de la tierra. Al estar estos sincronizados, siempre nos muestra la misma cara, de hecho, si no rotase sobre sí misma nos mostraría ambos lados alternativamente.

Imagen: Javi Merino

Para aquél que siga pensando que aunque la velocidad de rotación sea la misma la cara oculta de la luna debería verse, le propongo que lo mire desde otra óptica. Se me ha ocurrido que descomponiendo el movimiento de la luna con respecto a la tierra sería más fácil verlo. Voy a tratar de explicarlo, pero si queréis verlo fácilmente, tomad dos objetos cualesquiera. Poned uno al lado del otro; uno hará el papel de la luna y otro el de la tierra. Como hemos dicho, la luna realiza un movimiento de rotación sobre su eje, y otro de traslación en torno a la tierra (realmente el centro de traslación no está exactamente sobre la tierra sino un poco alejado de ésta, pero para nuestra explicación eso no nos interesa). Podemos descomponer ese movimiento conjunto en dos separados, es decir, cuando la luna haya dado un cuarto de vuelta en torno a su eje, habrá hecho lo propio en torno a la tierra. Bien pues colocando el objeto que representa la luna justo delante vuestra, y el que representa la tierra en el mismo plano, algo más bajo y perpendicular a éste, rotadla un cuarto en el sentido inverso a las agujas del reloj. Si previamente habéis hecho una marca al objeto-luna en el lado que apunta al objeto-tierra veréis que ahora, tras girar un cuarto, esa marca apunta a la derecha. Ahora debemos completar el movimiento (recuerda que sólo hemos realizado el de rotación). Si rotáis un cuarto el objeto-luna en torno al objeto-tierra en el mismo sentido que el movimiento anterior, podréis comprobar que ahora la marca sí apunta a la tierra. Esto lo podríamos haber hecho en un movimiento conjunto de rotación y traslación, pero es más difícil sincronizar ambos y no se ve tan claro. Si repetimos el paso anterior veremos que el resultado continúa siendo el mismo.

Esto demuestra claramente por qué siempre vemos la misma cara de la luna.

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